El objetivo del anuncio es que la gente confíe en la marca Lufthansa. Quieren que la marca se vea como una compañía aérea de calidad, buscan emocionar a los clientes con la imagen de un niño pequeño. Intentan demostrar que viajar con ellos, es seguro, especial y que cuidan cada detalle para que el pasajero se sienta bien atendido. Como bien dice su eslogan: "no hay mejor forma de volar". La meta final de la marca es convencerte de que son la mejor opción para volar.
Sinopsis
La pieza publicitaria muestra a un niño mirando con mucha ilusión por una ventana hacia la pista de un aeropuerto. Se ve la cola de un avión de Lufthansa de fondo y el niño ha hecho en el cristal un corazón en su logo, y lo apunta con el dedo. El anuncio incluye un texto corto que explica que la compañía está creciendo y que su prioridad es dar un trato amable a los viajeros para que cada viaje sea un momento único.